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viernes, 26 de diciembre de 2014

UN LUGAR PARA PERDERSE: RAZONES PARA CONOCER AROCHE (HUELVA)

UN LUGAR PARA PERDERSE        

                                                      Por Antonio M. Cuaresma M.


Razones para conocer Aroche (Huelva)



Altitud: 420 mts
Población: 3.258 habitantes (INE 2012)
Gentilicio: arocheno, arucitano, “avevos”
Situación: Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche (Huelva)
Anteriores pueblos TA: Aracena, Jabugo
Siguientes pueblos TA: San Telmo, Calañas



Podemos encontrar muchas razones para conocer Aroche, y razones de toda índole que hacen que un paseo por este municipio onubense no nos deje indiferentes en ninguna época del año.
He querido destacar algunas razones, que en la mayoría de los casos solo las podemos encontrar en Aroche, aunque la lista podría continuar. Nunca mejor dicho el orden de los factores no altera el producto. No están ordenadas por importancia, ya que cada una de ellas es única y por eso igual de interesante.
Estas razones que nos hacen pasar por Aroche son:

El entorno de la ermita de San Pedro de la Zarza (Hoy de San Mamés) y la ciudad hispanorromana de Turóbriga


Ermita de San Mamés y parte del Foro de Turóbriga

Dos de los elementos patrimoniales más importantes de Aroche son su ciudad hispanorroma de Turóbriga, única en la provincia de Huelva, en cuanto nivel de excavaciones, que se encuentra en un paraje denominado “Llanos de la Belleza”, esto nos lo dice todo del entorno que la rodea, y amplio encinar en un valle de grandes dimensiones. Se han hallado diferentes estancias de la ciudad como son el foro, las termas, la zona de viviendas, su muralla y el “Campus Martius”, todo ello visitable.
En el espacio que ocupaba la antigua basílica romana se levanta la ermita hoy conocida de San Mamés, ocupando seguramente la planta de la que tuvo esta. Es un edificio mudéjar en su construcción, ermita de las llamadas de repoblación, de románico de ladrillo, iniciada en el siglo XIII y que se concluye con añadidos del siglo XVIII. Cuenta en su interior numerosos restos pictóricos murales.
Es el edificio donde a finales de mayo se celebra anualmente su romería.

Su romería en honor a San Mamés


El camino por la Alameda

Se trata de la fiesta grande de Aroche. Una Romería que cuenta ya con más de 90 años, y una devoción que hunde sus raíces en los primeros repobladores cristianos de la zona. Es en honor a San Mamés, un joven santo de origen turco que en el devenir de su devoción, esta ha venido a recalar a Aroche.
Se celebra en los Llanos de la Belleza, donde durante todo un fin de semana transcurre la fiesta. El camino se hace el sábado por la mañana, hasta llegar a la ermita frente a la cual se instalan casetas de hierros o  se busca simplemente un espacio de encuentro entre romeros.
Su fecha varía cada año, siendo comúnmente durante la Pentecostés cuando se celebraba.

Los Parajes Naturales de Sierra Pelada y Rivera del Aserrador, las Peñas y la Zona de la Contienda


La Contienda al fondo

Un espacio se encuentra al sur, Sierra Pelada, y el otro al norte, la Contienda, del término arucitano. Término de los más grandes de la Provincia de Huelva tras Almonte.
Sierra Pelada y la Rivera del Aserrador, es denominado Paraje Natural, cerca de su entorno se encuentra el también Paraje Natural de las Peñas de Aroche, un enclave montañoso formado por enormes piedras de granito que afloraron de pleno corazón de la tierra.
La Contienda, está en dirección Encinasola y el pueblo Portugués de Barrancos. Es una antigua zona de disputas entre lusitanos y castellanos. En su entorno se encuentra la torre de la Atalaya, uno de los puntos más altos de la zona. Parte de esta zona se encuentra dentro del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche.
Batolitos graníticos de las Peñas


La salchicha de aguardiente, el salchichón de aguardiente y el chorizo de arroz


Chacina arochena

Son tres productos exquisitos de la gastronomía arochena. Y que se pueden encontrar fácilmente en  las carnicerías “de Alberto”, en “lo de Pelati” o en las tiendas de los Hermanos Velázquez.
La salchicha de aguardiente, es el emblema de la gastronomía arochena, y su exquisito sabor la hace única en paladar.
El salchichón de aguardiente, es un manjar también apropiado para maridajes con un buen vino. Su sabor es intenso y duradero.
El chorizo de arroz es otro de los hitos locales, puede comerse en crudo o al fuego, su sabor no dejara de embriagarnos durante horas.
Tanto para la salchicha como para el chorizo su forma de preparación es la siguiente; enrollarlo en papel de aluminio, dale unos tajos con la navaja (3 o 4 están bien), sacar unas buenas brasas y echarlo ahí durante un rato, dándole la vuelta cuando lo consideremos oportuno,… algo para beber y buena compañía.
Además junto a estos manjares forma parte del diccionario gastronómico de Aroche su sopa de peso y los buñuelos, que pueden completar un menú de auténtico lujo.

El baile de la Jotilla de Aroche


Baile de la Jotilla

La jotilla es el baile popular de Aroche. Su origen se remonta a la época de repoblación y trata un amor cortés en su letra, en el que se cita la Sierra de Aroche. La bailan de 4 a 8 jóvenes arochenas, siendo también un baile en el que puede participar el hombre. Hoy día se puede ver el baile en la inauguración de la Feria del Ganado o en el día de Andalucía, o en el momento de bailarla alguna de las que la aprendieron, durante su Romería.

Ver una corrida de toros dentro de un castillo almorávide


Paseillo en la Plaza de Toros de Aroche

Curiosamente en la plaza de armas del castillo de Aroche se encuentra desde el siglo XIX el coso taurino de la población. Durante la Feria de agosto se lidian toros y hay juegos de vaquillas. Algo digno de destacar es el encierro de los animales en los toriles, ya que en la feria se celebra el tradicional “encierro” en el que es todo un espectáculo pensar cómo los toros van subiendo al trote desde las traseras de la iglesia por las calles hasta llegar a la plaza de toros.

El Museo del Santo Rosario


Museo del Santo Rosario

Se trata de un Museo único en el mundo. Durante el siglo XX, D. Paulino G. Díaz Alcaide se dedicó a escribirle a diferentes autoridades y personalidades del momento, recibiendo respuesta, y realizando una colección de rosarios que superan el centenar. Hoy día se encuentra junto a la colección arqueológica de la zona, en el antiguo convento de cillería de los Jerónimos,  Centro de visitantes y Museo Arqueológico, y ahora también del Santo Rosario, de Aroche.

Su urbanismo


Aroche

Pasear por las calles del centro de Aroche es retornar a otra época, sobre todo por el maravilloso barrio de la Cota y el “Paseo de los risquitos”, y en general, por todos los alrededores del castillo. Con sus calles empedradas, por todo el municipio, en las que hay salpicadas casas nobiliarias, junto con su ermita del Cristo, su imponente iglesia parroquial o el edificio de la Cilla hace que el paseo por sus calles sea bellísimo.
Además se conserva repartido por diferentes lugares del casco urbano, restos de la antigua muralla de la población realizada en el siglo XVII.

El buitre negro y el leonado


Buitres

Son dos de las especies de buitre que se pueden ver por Aroche, y además fácilmente paseando por el campo. “La joya de la corona es el buitre negro”. Mientras más nos alejemos de la población más posibilidad hay de verlos, suelen aparecer en gran número de ejemplares.

Sus restos de pinturas murales


Pinturas murales de la ermita de San Pedro de la Zarza, hoy de San Mamés

Entrar a la ermita de San Mamés es transportarnos directamente a época medieval. Tenemos la suerte de ver el lugar como lo pudieron ver nuestros antepasado al encontrar tanto las paredes, como el ábside o los pilares decoración de pinturas murales.
Se representan varias escenas como anunciaciones, la Última Cena, una escena con el apóstol Santiago, un San Cristóbal (siglo XVI) y decoración marmolea y geométrica para pilares y ábside (siglo XVIII).

Todos estos lugares merecen un artículo aparte, donde se entre en más detalle de su por qué son razones de ir hasta Aroche.
No obstante recogidos aquí componen un variado surtido de intereses gastronómicos, culturales, religiosos, arqueológicos, naturales, festivos y folclóricos, que pueden ser del interés de todos.
Tomen notas y a conocerlos.


Recomendaciones bibliográficas:
AA.VV. “Guía Histórica Artística de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche”. 2004
AA.VV. “Guía. Recorrido natural y cultural por la Sierra de Aracena y Picos de Aroche”.2004





Antonio M. Cuaresma: es ante todo arocheno,
trabajando actualmente como Gestor Cultural y autor de los
espacios web: GuíaTurística de Aroche y Sucede en la Sierra.












viernes, 28 de noviembre de 2014

PROLOGO DE "IGLESIA PRIORAL SANTA MARÍA DE LA ASUNCIÓN DE AROCHE (HUELVA)"

 IGLESIA PRIORAL SANTA MARÍA DE LA ASUNCIÓN DE AROCHE (HUELVA)


 Libro de Antonio Rodríguez Guillén. 
Aroche 2014








PROLOGO

Podemos decir, sin lugar a dudas, que la iglesia parroquial de Aroche es la obra magna arquitectónica del municipio, y una de las más importantes de la Comarca de la Sierra. Entre otros motivos, está el haber ido creciendo en consonancia con los maestros mayores arquitectos y artistas de la propia Catedral de Sevilla,  que trabajaban para el Cabildo hispalense. Siendo así, con esta publicación, se sitúa a este edificio en la órbita del arte andaluz, ya que en él podemos conocer mejor una de las obras en la que participaron autores de la talla de Juan de Hoces, Alonso Rodríguez y Diego de Riaño, Hernán Ruiz II, Miguel de Zumárraga, Hita del Castillo, Juan de Espinal o Manuel Barrera y Carmona, entre otros grandes artistas de la escuela sevillana, de marcado nivel nacional.
La importancia del edificio viene dada por las diferentes aportaciones que estos artistas, y otros tantos lusitanos, hacen al mismo. Podemos conocer ahora cronológicamente cuándo y en qué trabajó cada uno de ellos, a lo largo de los cuatro siglos que dura la obra, y que llegó a quedar inconclusa.

En este primer tomo de la Historia de Aroche conocemos, a partir del edificio, que sucedió  durante los primeros años de la población en su ubicación actual. Podemos utilizar el templo como una excusa perfecta para tratar la historia de Aroche. Ya que el origen de la Prioral de Santa María, será también el origen del desarrollo urbanístico de Aroche.

Era necesaria la realización de un catálogo artístico y documental, como el que se nos presenta en esta obra. Ya estaban los libros de visita o incluso algún que otro inventario pasado, pero es ahora cuando se nos deja constancia de lo que nos encontramos al visitar nuestro templo. Además podemos conocer mucho mejor el valor que tiene, para acercarnos a él como nuestro que ha sido a lo largo de los siglos.
Podemos encontrar una propuesta didáctica para exprimir formal e iconográficamente cualquier visión que le queramos dar a nuestra mirada dentro del edificio. Conocemos ahora todo lo que nos rodea entrando en él, lo que vemos o incluso lo que no podemos identificar, como la pintura que se vislumbra tras el retablo de la Virgen de los Remedios, junto al Sagrario, que se trata de un San Cristóbal como leeremos a continuación. Además sabremos como algunas de las obras artística que tuvo fueron a parar a manos de anticuarios o simplemente sacadas del edificio y abandonadas, posiblemente por desconocimiento de su auténtico valor.

El edificio ha ido modificando su presencia debido a las diferentes restauraciones que ha sufrido, que serán tratadas en mayor o menor medida. En cambio si merecen una mención en la obra las realizadas tanto por Jesús Mendoza, como la labor de los gemelos Pérez Moreno, restauradores de varias obras, o Ignacio Salazar, en la actualidad restaurador del órgano.
Descubriremos numerosas curiosidades que acarrea el devenir del edificio, como los diferentes pleitos que desataron algunas de sus obras, es el caso de la realización del cancel interior de la puerta del sol o el que se desata en torno al órgano.
Resumir cuatro siglos de construcción de un edificio en un tomo no es nada fácil, ni mucho menos definitivo, ya que cada aspecto podría tratarse de una forma individualizada y única. Como ocurriría a la hora de tratar su ajuar litúrgico, donde encontramos obras que van desde el siglo XV hasta el siglo XX, y que con gran aprecio y dedicación el autor del libro ha musealizado en uno de los espacios de la iglesia.

Conforme vayamos leyendo es fácil realizar un viaje en el tiempo y ver el lugar con los ojos que lo hizo el autor de este libro a lo largo de los últimos años, o en los testimonios hallados en los archivos. Autor que por cierto, le devuelve al pueblo de Aroche toda una dedicación a la historia del mismo, para que así lo podamos valorar, como él lo hace, conociendo ahora su importancia histórica.

Este tomo no acaba con su lectura, ya que se nos presentan diferentes propuestas futuras por las que debemos movernos los arochenos, para seguir incrementando la importancia del templo, como son entre otras las recuperaciones de algunas de las criptas, como la de Doña Leonor Vázquez o la del Conde del Álamo, para poder acceder regularmente a las mismas, o la restauración del retablo de la Inmaculada.

En definitiva, este libro va destinado tanto a los arochenos, por todas las razones ya dichas, como al visitante que podrá acercarse a tan magno edificio con un mayor conocimiento del lugar que va a visitar y así poder disfrutar más de su recorrido por el mismo.




Antonio M. Cuaresma Maestre


miércoles, 30 de julio de 2014

PROLOGO DE ESTRAPERLO

ESTRAPERLO

Libro de Expedi Vázquez
2014







PROLOGO


                Pocos libros se han escrito sobre Aroche donde se describa tan bien la idiosincrasia de un pueblo, de una comunidad, en una época donde se tenía que agudizar el ingenio para sobrevivir, como eran los años posteriores a la Contienda Nacional, donde, tal y como sucede hoy, el mundo era de los echaos palante.
                La obra que te dispones a leer es una historia sobre todo humana, basada en la supervivencia, ubicada en Aroche, aunque el fondo de la misma es perfectamente aplicable a cualquier pueblo de la Sierra, te habla directamente a ti, y a una aptitud ante la vida. Como dice uno de los personajes "Las cosas en la vida si no las haces siempre te quedará el resquemó por dentro de no haberlo intentao".

                En su segunda publicación Expedi Vázquez, nos hace pasear de nuevo por las calles de Aroche, en esta ocasión con una historia novelada, describiéndonos hasta el más mínimo detalle las sensaciones de un pueblo. Hay momentos que tras leer un párrafo podemos cerrar los ojos y ver perfectamente, e incluso en nuestro imaginario podemos oír, todo lo que el autor quiere conseguir en su narración. Realmente hace auténticas fotografías literarias. Este arocheno nos trasmite a lo largo de la obra su compromiso por dejar constancia de las diferentes labores a las que se dedicaba su pueblo durante mediados del pasado siglo, haciendo un magnífico estudio de tradiciones locales, de las que Expedi nos habla con un amplio conocimiento de las mismas.

                Es imprescindible tener en cuenta que la obra está expresada en un vocabulario de la época, en una manera de hablar que forma parte de la afirmación de un colectivo que con ella se identifica, es algo esencial en esta novela, la cantidad de palabras autóctonas que son tan parte de la obra como los propios personajes. Tanto estas palabras como las diferentes expresiones son utilizadas con tal maestría que nos hace ampliar un vocabulario pasado, y que además dejando constancia aquí, ya no quedarán en el olvido, ni serán solamente parte de un glosario de diccionario serrano, ya que son utilizadas en las situaciones donde corresponden, para poder llegar a un amplio conocimiento de las mismas. Es, pues, esencial contextualizar la obra por lo que le va sucediendo a cada personaje.
               
                Los personajes, muchos reales y otros ficticios, nos ayudan a comprender la estratificación social del momento. José Correia, que vive en la parte más antigua del pueblo, el barrio de la Cota, es el protagonista de la historia, al que vamos a acompañar con nuestra lectura en toda la obra, en todo el trajín de sus andanzas, algunas en solitario y otras muchas con sus compañeros de viaje, cada uno con su forma de ser, que van dando personalidad a la novela y que el lector los puede hacer fácilmente suyos. Por sus vivencias se les puede llegar a comprender en las muchas situaciones en las que se van a encontrar, destacando sobre todo la calidez humana y la confianza en el hombre, por las ayudas en el camino, en una época donde no era fácil tener esos valores como bandera, pero donde la condición humana jugaba con la empatía para poder actuar de aquella manera. Cierto es que también encontramos en la lectura momentos duros de traición, tanto que tendrá un difícil transcurrir en la historia de nuestro personaje. Es de destacar que, en tan oscuro periodo, Segundín, otro de los personajes, nos va a hacer esbozar una sonrisa por su habilidad en las rimas a la hora de hablar, o cantar.  Son muchos y variados la cantidad de personajes de toda índole, que nos van a ayudar a experimentar en un mismo capítulo sensaciones como incertidumbre, miedo, sorpresa y amor, entre otras.

                El libro extiende sus fronteras más allá de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Por supuesto se cruzará la raya para acercarnos hasta la realidad del país vecino, Portugal, también viajaremos hasta la Feria del Ganado de Zafra, pero además la zona minera onubense va a ser varias veces frecuentada, e incluso la zona del Andévalo, donde se sucederán algunos acontecimientos cuanto menos inquietantes. Recuperamos una ruta que va a quedar marcada por aquellas personas que tantas veces la hicieran andando o a lomos de sus bestias, y que hoy día puede ser una propuesta de futuros recorridos para hacerlos y tener presente esta novela.

                El final no debe dejar indiferente a nadie. Se hace un llamamiento hacia dónde nos encaminamos, en esta pendular historia, con nuestra actitud, una actitud que debemos cambiar para luchar por lo que nos interese y que no sea nadie el que guíe nuestro pasos sino nosotros mismos.

                Se podría decir tanto de esta novela que pienso que lo mejor que podemos hacer es leerla y disfrútala tanto como un servidor lo ha hecho, sin duda formará parte en un espacio importante de mi biblioteca, así como en la de todos los arochenos, onubenses y todo aquel al que le interese el tema del contrabando, tan practicado en una época donde realmente se pasaba hambre.


Antonio M. Cuaresma Maestre


jueves, 2 de mayo de 2013

PREGÓN DE SEMANA SANTA DE AROCHE 2011



PREGÓN DE SEMANA SANTA DE AROCHE
SABADO 9 DE ABRIL DE 2011


 Cartel de la Semana Santa de Aroche 2011
autor José María


Muy buenas noches.
Quisiera saludar en primer lugar
al Señor cura párroco de Aroche,
al Señor Presidente y miembros del Consejo de Hermandades de la Semana Santa,
y a las Autoridades locales,
saludo a mi familia,
a mis amigos, que los considero como de mi familia.
Buenas Noches a todos los arochenos y arochenas, y a todo los presentes,
os agradezco vuestra presencia.
Como también agradezco las palabras hacia mi persona
 en la presentación por parte Isabel.


Paisanos arochenos,
Son casi cuatro siglos los que seguimos manteniendo la tradición
de la Semana Santa en nuestro pueblo.
Una tradición que año tras año, en lugar de tambalearse,
 se mantiene, y más aún, sigue creciendo.

Mis mayores me han contado que
recuerdan en su memoria aquellas primeras Semanas Santas por ellos vividas.
Aquellas, en las que al igual que hoy día, las calles arucitanas,
entonces de tierra, en su mayoría sucias y muy pocas empedradas
brillaban con un impecable esplendor.
Se barrían, se adornaban con colgaduras en los balcones, se pintaban las fachadas,
todo ello para engalanar el paso del Santísimo.

Por aquellos entonces, los pasos visitaban las calles por las tardes, a plena luz del día,
¡bueno!, menos durante la procesión llamada de silencio,
 en la que tal y como se sigue haciendo hoy, es durante la noche,
cuando la Virgen desde la iglesia bajaba a recoger al Cristo a su ermita.

¡A quién se le iba a ocurrir, antes, con el Señor muerto dar una voz más fuerte que otra!,
las tascas se cerraban, o al menos guardaban un respeto absoluto,
prácticamente todo el pueblo acudía a la procesión.
No se podía poner música,
 hasta que vibrase en el aire las campanadas de Resurrección.
Hasta hace pocos días, se seguía saliendo por las calles durante el Sábado Santo,
con las carracas, o matracas como se les llamaba popularmente,
para el aviso de misa en la parroquia.

¡Sirva todo esto para el recuerdo!


Desde el inicio de esta fiesta en Aroche
 ha sido importantísima la labor de sus Hermandades,
contamos, nada más y nada menos, con cuatro Hermandades de Penitencia,
que han ido consolidándose año tras año.

Una de las primeras en nacer, allá por 1768 es la Venerable Hermandad y Orden Tercero
de Siervos de María Santísima de los Dolores.
Son los hermanos servitas los que traen su devoción desde Sevilla hasta Aroche,
se realiza el retablo, dedicado a la Virgen, a su madre y a su hijo,
y un experimentado escultor Benito Hita del Castillo,
talla la bella imagen de la Virgen de los Dolores.

Centenaria es también la Hermandad del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia,
que cuenta con esa coqueta, hermosa y de proporciones áureas, ermita,
que si en sus orígenes estaba a las afueras de la población
 hoy por seguro está, no solo dentro del pueblo,
sino dentro del corazón de todos los arochenos.

En este recorrido de nuestras hermandades,
llega la hora de Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno,
que por la cantidad de sus penitentes,
 habla por sí sola  la devoción que se le tiene,
 al señor con la cruz a los hombros,
en cada rincón de  este pueblo.

Por último, nombramos la Hermandad de la Misericordia y el Santo Entierro,
que en origen, sus hermanos fosores se encargaban del Hospital del Santo Espíritu,
y que hoy día mantienen viva uno de los actos
más significativos de nuestra Semana Santa…, los sermones.

Pero también me gustaría resaltar una “Hermandad”,
digo esto de Hermandad, entre comillas,
ya que me refiero, como no, a los más jóvenes,
a los que desde pequeños, se va manteniendo en ellos, viva esta fiesta.
Hace unos años pasaron del “Madelman y la Barbie”,
La Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, Misericordia y el Santo Entierro
a sacar en procesión al Cristo1 que ya en su día
utilizara para su veneración la Cofradía de la Vera Cruz, allá por el siglo XVI.
Si antes la participación de los niños en la Semana Santa
se reducía al Domingo de Ramos  y a llevar las ramas y palmas,
hoy su aptitud ante la Semana Santa es de resaltar.


Este tiempo de Cuaresma en el 2011 en el que aún nos encontramos,
comenzó el miércoles 9 de marzo de este santo año 2011,
célebre Miércoles de Ceniza,
iniciándose aquí el camino hacia la Semana Grande de Aroche,
su Semana Santa.
Que hace realmente acto de presencia,
entre triduos y Santas Misas,
 cuando el Viernes de Dolores,
la Virgen ya adelanta lo que acontecerá en el pueblo en estos días.

Y así, sale a las calles del pueblo la Virgen,
desde su templo,
donde ha estado escuchando durante todo el año las plegarias de sus fieles devotos.
Ya comienza de esta manera un tiempo especial,
que llevan esperando sus hermanos y hermanas todo el año,
verla lucir en el ambiente festivo.
Alguna que otra lagrima se derrama por las mejillas
de aquellas personas que
desde el estomago
Cristo Crucificado, está en el Retablo de la Virgen del Rosario, el Cristo, de pasta de papel, de mediados del siglo XVI).

siente surgir un cosquilleo que nace movido por el corazón,
y poco a poco va sintiendo en todo su cuerpo.
¡Qué bonita va este año y que bien la llevan sus costaleros!

Y así llegamos hasta el Domingo de Ramos,
en el que se realiza la procesión de los ramos y palmas,
que tras ser bendecidos, y entre cantos y alabanzas,
una gran comitiva va desde la ermita del Cristo hasta la parroquia,
momento en el que ya se va anunciando la semana de Pasión.

Semana de Pasión que tiene su primer momento cumbre, el Martes Santo,                              
con el Vía Crucis que recorre las diferentes calles del pueblo,
entre el callar solemne y respetuoso, sonido de sus calles.

Y amanece el Miércoles Santo
“y en el ambiente de las calles, ya se palpa un movimiento diferente al de los demás días,
una capucha blanca va de una casa a otra por la calle Santa Clara,
una túnica burdeos cuelga del brazo de un joven
que este año, como el pasado, sale de nazareno del Cristo”.

A eso de la tarde noche,
 ya va la Madre a buscar a su Hijo a la ermita,
ya coge la bóveda arriba para tomar la curva del antiguo cuartel,
ya tiene a su Hijo en frente, que la espera para salir en Procesión
y recorrer así las calles, hasta llegar a la iglesia.

Durante la tarde del Jueves Santo,
continúa la celebración bíblica a modo de auto sacramental,
Es el momento del Sermón de Pilatos,
Una tradición con fuerte arraigo en el pueblo,
Si originalmente se realizaba a las afueras de este templo,
Por su importancia didáctica se decidió pasar al interior del mismo,
¡Pilatos!... condenando a Jesús,
¡El Ángel!... defendiendo a Cristo ante el pueblo.

Sirva como curiosidad un recuerdo que me contaron de este sermón tan singular,
que viene haciéndose desde tiempos inmemoriales,
Aquel que nos remite a tiempos del párroco Don Eugenio,
Que ofendía a Pilatos desde el púlpito;
“cabeza de melón”, “calabaza inverniza”, le llamaba…

También, y a modo de pasaje bíblico,
se realiza la Celebración de la Cena del Señor,
con el tradicional lavatorio de pies,
en el que el cura realiza los pasos que Jesús hizo con sus apóstoles.

Al caer la noche la Banda Municipal anuncia la salida por la puerta del cementerio
(del Señor de Aroche), de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores,
Es el día grande de la Semana Santa,
las mujeres visten de mantillas de color las filas.

La Virgilia Nocturna enlaza el Jueves con el Viernes, con rezos desde el interior.

Es este Viernes Santo, al medio día, cuando los niños,
son los protagonistas de la fiesta,
la Plaza está esperando ver venir
por esa Calle Real el Paso con el Cristo Crucificado,
paso de costaleros, que tan bien acompañan las niñas con sus mantillas.
“Madres, ¡Qué no se pierda la costumbre!“.

Este día, en el que celebramos la Pasión del Señor,
tiene un momento único en la Semana Santa de la Provincia,
es el de el Sermón de las Siete palabras y el Descendimiento.

“¡Sí, … por favor, que le quiten ya el clavo derecho, también el izquierdo,
que le quiten el de los pies,
que lo quiero ver bajar con su sudario de esa cruz tan tortuosa,
y que descanse en su hermoso lecho!”,

mostrándolo a la Virgen,
que espera en su paso a  su hijo ya fallecido,
es introducido por los Santos Varones en su Urna,
para salir por las calles silenciosas, que más que nunca muestran un respeto único.

¡Hermandad del Santo Entierro, que bien que mantengáis este acto,
que pasa de litúrgico a místico!.

La Virgen parece mostrarse hoy más Dolorosa que nunca,
su saya y manto negro
representan el sentir de esta Virgen de Pasión,
que inspira… dolor, amargura, soledad.
Por esto las mujeres arochenas hoy, en mayor número,
 la acompañan con su luto,
con su mantilla negra española, vestido oscuro, tacones,
portando en su mano los cirios que iluminan la fila que conforman tan ordenadamente,
 ¡Hace años también con escapularios!
Con la solemne Vigilia Pascual se dará paso a la esperanza, … que es la Resurrección.

Una Resurrección celebrada el Domingo, pero no solo en el templo,
sino en cada uno de los corazones de todos cristianos,
una nueva persona, un nuevo sentimiento, una alegría,
invade tu cuerpo por saber que Jesús está vivo en ti otra vez,
se ha completado el ciclo, se ha vuelto a decir sí al bautismo.

Y así va concluyendo todo, la Virgen lo inició,
 y el Cristo lo cerrará con el traslado hasta su casa, su ermita.


Me detengo especialmente a mirar nuestras imágenes,
una a una, me acerco a ellas y un sentimiento brota por sí solo,

Si nuestro patrón es San Mamés,
nuestra patrona es Ella,
la que allá por los años ´60
invadía las casas de sus vecinos hermanos y hermanas
con su pequeña efigie en aquel templecito,
estando presente entre tu pueblo día tras día,
La Virgen María Santísima de los Dolores,

“Hita del Castillo pensó…
¿Qué es lo bello?
Y de sus manos saliste Tú.
Los Servitas arochenos lloraron seguro al verte.
En su corazón estabas Tú.
A mediados del siglo XVIII algo especial sintió Aroche.
En su templo entraste Tú.
¿A que arocheno no se le ponen los bellos de punta al mirarte?
En su interior estás Tú”.


Bajo al Cristo y le digo,
¡Qué suerte tenemos!
Este año te podemos ver en todos los lugares.
Aunque ya todas las personas de este bendito pueblo,
te llevan contemplando desde la mitad del siglo XVII,
y te aseguro que no nos vamos a cansará de mirarte.

“Verdaderamente eres el Hijo de Dios,
Quien si no, podría aguantar tanto pesar con un semblante tan sereno,
¿Piensas?, ¿te compadeces?, ¿o no me quieres mirar por mis culpas?.
Verdaderamente eres el Señor de Aroche,
Quien si no, podría hacer volcar un barrio entero en torno a tu presencia,
los cuidas, los bendices, les ofreces tu protección”.

Miro al nazareno y me pregunto;
“¿Cómo después de trescientos años
mantienes viva una pasión tan fuerte
en el corazón de tus fieles?
¿Cómo cuando era pequeño mis padres me colocaron
una túnica y un capirote morado
y hoy sigo diciendo tan orgulloso - yo me vestí de nazareno”
¿Sientes como se emociona tu pueblo
cuando vas en tu inmenso trono
paseando como un arocheno más por sus calles?”


Volviéndome hacia el Yacente, todo se vuelve  descaso,
¡Llena tanto su presencia!,
¡impone tanto su semblante sosegado!,
¡su figura habla tanto del límite entre lo divino y lo humano!
¡Eres tan auténtico como único, tú Cristo Yacente !.
¡transformas estando en la cruz todo el templo!
¡acentúas como ninguno las calles a tu paso!

                 
Pregonar la Semana Santa de Aroche es…
hablar de sus nazarenos y mantillas,


(Nazareno obra anónima del siglo XVIII)
(Yacente es de  finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII)
 
 personas que van en promesa
y demuestran un acercamiento muy fuerte y espiritual a esa imagen.

Común e históricos son los del nazareno, de túnicas moradas,
que allá por el siglo XX, Don Francisco les hizo comprar,
pero también cuenta con sus penitentes el Cristo,
y el Yacente, todos ligados a su Hermandad.
Y muy unidos a su imagen a la que no dejan sola durante todo el recorrido,
 desde que sale hasta que se recoge.

La mujer llena de ambiente castizo las calles durante
el Jueves y el Viernes Santo,
cuando, como ya hemos hablado,
se pude ver por las calles de Aroche
la tradicional mantilla española.
Seguramente algunas de las presentes
recordarán el momento cuando
les regalaron una peina y una mantilla,
que seguro aun conservan en un lugar especial de la casa.
O cuando descalzas han recorrido en promesa
las calles de nuestro pueblo



Pregonar la Semana Santa de Aroche es…
Hablar de sus costaleros, dirigidos por sus capataces,
los portadores del paso,
que acompañados por todos los Hermanos,
han hecho que se recupere el sentido de la verdadera Hermandad que ya se tuviera en el inicio de esta fiesta.
Ya quedaron atrás aquellos tiempos
en los que las imágenes las podían coger quienes quisiesen,
solamente había que amarrar un pañuelo en los brazos de la parihuela,
Y turnándose la cogía todo el pueblo.
Pero que bien han sabido adaptarse a las nuevas tendencias
los fortísimos costaleros que pasean a su Señor y a su Virgen
por empinadas y algo tortuosas calles,
¡Qué bien se irá por la corredera!, ¿verdad?


Pregonar la Semana Santa de Aroche es…
nombrar a sus músicos que llenan la calle de sonido,
son una parte fundamental de la fiesta,
como ellos se autodenominan co-protagonistas de la misma,
son esenciales para que por nuestro interior
recorra ese cosquilleo antes mencionado.
Ellos con su música llenan de orgullo esta fiesta,
con sus notas, ese olor a incienso  y las escenas que el pueblo nos da, nos trasmiten
su emoción, su satisfacción y su alegría en esas marchas,
que acompañan  estos días tan especiales, emotivos y señalados,
sé que solamente ellos, pueden sentir lo que es tocarles
cada nota expresamente a cada paso en la salida,
mientras estos poco a poco, se van acercando a ellos, que continúan tocando,
o los acompañamientos que hacen a cada escena del encuentro entre imágenes,
ayudan a que la Semana Santa siga cumpliendo con su sentido original,
 el de de adoctrinar,
el de la  grandilocuente explicación didáctica,  mediante la fe.

La banda para Nuestra semana Santa es…

(Marcha interpretada por la Banda)

Sigamos viviendo nuestra Semana Santa
como la hemos heredado de nuestras Hermandades anteriores,
de nuestros Hermanos mayores y presidencias, camaristas,…
de personas de este pueblo que siempre han estado volcadas con la fiesta;
recordemos algunos nombres; como lo cercana que estuvo de;
 la Virgen Dolores:  “la segundita”, Concha Mozo, Dolores Sancha, Victoria ,
O del Cristo personas como: África,
O del  Nazareno recordamos a: Raquel,
Y con el Yacente: Sisa o Sebastián Carlos.

destacando especialmente a todas las mujeres,
que han pasado de, épocas en las que prácticamente iban camufladas y en silencio,
a mantener la Semana Santa,
son las que la promueven, las que mayoritariamente crean todo el ambiente festivo,
¡Sois fundamentales para la Semana Santa de Aroche!.

En este repaso y exaltación al recuerdo, por último, cito finalmente a los saeteros,
Angelillo o Santiago “el de la perlita”,
Eran algunos de los que entonaban letras que dedicaban a cada imagen;

“¡Míralo por donde viene,
Míralo por donde va,
Con la mano en la mejilla,
El Señor de la Humildad!”.

 “¡Ay Virgen de los Dolores,
quién es tu hermana mayor,
que te lleva tan bonita,
reluciendo como un sol! “.

 “¡Míralo por donde viene,
míralo por donde va,
con la cruz en sus hombros,
diciendo, no puedo más!”.

Antes de despedirme quisiera describir
dos fotografías que para siempre
se quedan en la mente
después de haberlas vivido.

Una de ellas es “la bajada al Cristo”,
¡en un espacio tan reducido …!
¿Puede haber tanta emoción?
Y como no, la siguiente
es “el encuentro en la Plaza”
el que realiza la Virgen
con cada uno de los pasos,
captando totalmente mi emoción
el arrodillamiento que hace la Virgen ante el Yacente.



Es el todo, la fecha, las imágenes, los pasos, las calles, la banda, el olor, la gente, …
lo que hace grande a esta Semana,
a esta Semana Santa.


Permítanme la licencia de citar en este pregón,
a aquella que durante 28 años fue presidenta de la Hermandad de la Virgen de los Dolores,
a aquella persona que con 14 años se colocó por primera vez la mantilla,
a mi abuela, Dolores Sancha,
que siempre veló por mi aprecio a todas las fiestas de este pueblo,
pero especialmente a esta.


No pretendo, ni tengo intención de hacer de este pregón un sermón como los de antes,
aunque yo diría que más o menos así ha sido.
Solamente quiero volver a recordar,
 en este cuarto domingo de cuaresma,
y como ya dije al principio,
Que nuestra Semana Santa sigue viva gracias a nosotros,
continuemos viviéndola, sigamos participando de esta tradición,
Y hagamos partícipes a los demás.
Muchas gracias, buenas noches y
Buena Semana Santa.



Antonio Manuel Cuaresma Maestre